Oh, el turno vespertino en la prepa en verdad que es bueno.
O por lo menos interesante. O algo...
El atardecer se ve bueno, el clima es espléndido, la temperatura agradable,... El viento sopla como no suele hacer en la mañana. De hecho es raro que haya viento en la mañana... Aún en Octubre, la mejor temporada del año a mi parecer, los vientos no empiezan sino hacia el mediodía.
¿Pero qué hacía yo en la prepa tan tarde?
Bueno, sucede que el día de ayer olvidé preparar los documentos para reinscripción a Prepa Sí y pues después de leer un cartel que en letras de plumón rojo decía "Entrega de papeles Prepa Sí del 12 al 14 de Septiembre, de 9 A.M. a 18 P.M" quedé convencido de que lo tenía que hacer. Así que en vez de ir al Museo de la Ciudad para hacer la tarea de literatura que debí haber entregado hace dos días, decidí ir a mi casa a ordenar los papeles y de paso comer algo.
A las 16:30 HRS. estaba de vuelta en la escuela. Primero me espanté ligeramente porque la mesa y las filas ya no estaban bajo mediateca como en la mañana, sino que se habían mudado a bajo la biblioteca como había podido empezar a ver antes de irme. Me formé, me encontré a Rico (un compañero del año pasado que está en Área 2 a pesar de que estudiará música), empezaron a numerar para hacer corte, y entonces cortaron en el sujeto de sudadera delgada-deslavada-NARANJA-con-gorro que estaba enfrente de mí, probablemente por ser ropa de un color mucho más llamativo que la mía o la de los de enfrente de él.
Y entonces en la fila de a lado estaba Larise, con sus extrañas trenzas de hilos de colores. Y ella sí estaba numerada: si nos hubiéramos cambiado Rico y yo a la fila de Larise en cuanto ví que se hizo un hueco, nos habría tocado frente a Larise y nos habrían numerado. Pero no. Rico entonces desertó y se fue. De todas formas, parece que está inscribiéndose otro tipo de beca por excelencia académica. Entonces yo también me quité de ahí y me puse a dar una vuelta por la escuela.
En la tarde el ambiente de la prepa es un ambiente un algo diferente: como que a ésas horas ya hay más ganas de hacer relajo, da la impresión de que hay menos clases simultáneas y la forma de vestir también es diferente. En las canchas hay bastante más densidad de gente (¿o será que el estacionamiento temporal que se tragó la mitad de las canchas tiene la culpa? No sé, como ya no tengo educación física tampoco me he fijado mucho cómo están en la mañana). Las bermudas, faldas y escotes son mucho más comunes y creo que en verdad hay una mayor cantidad de especímenes femeninos antojables para mi gusto.
La conclusión a la que llego es a que la temperatura de la tarde, al ser un tanto mayor, favorece un poco más la ropa ligera.
Luego de mi vuelta por TODOS los pasillos regreso a las mesas bajo la biblioteca, el sujeto de NARANJA está más cerca de ser atendido que Larise. Me vuelvo a formar en la fila del de narnaja, sólo que ahora hay como diez gentes entre él y yo. Incluso llegan un par de sujetas que se forman tras de mí y hacen algunas preguntas de qué rayos está pasando. Cuando atienden al de naranja, el despachador de la fila nos da el corte y dice que esperemos hasta Octubre. Son las 17:47 HRS.
Después de diez minutos de rogar y quejar con el despachador (el cual nos comentó que no salió a comer y que su hora de salida es a las seis, y que la hora de corte es a las cinco y media... y que nos nos recibe si le ayudamos a contar los papeles; "Sí" responden varios, y el sujeto puso cara de no esperarlo, y al parecer preguntó a sus colegas cuenta-hojas si éso era posible, pero le dijeron que no...) logramos que diga "Voy a contar diez: un, dos,..., nueve, diez gentes." Y responden algo que hace que diga "Bueno once, doce gentes. No más. Hagan una fila" Por alguna razón las sujetas que estaban detrás de mí ahora estan uno o dos lugares frente a mí. Yo soy el lugar ocho. Larise al parecer también empieza a experimentar problemas de corte, a pesar de que estaba numerada. Estoy a uno de pasar, y el despachador dice que el que está detrás de mí es el último. Se oyen las críticas para sí mismos que hacen los de detrás, y les comento que yo soy el lugar ocho para darles argumentos a su favor.
Despés de ordenar los papeles, verificar que no había tarjeta Red Angel que darme a mí en las cajas que tenían, y entregar los papeles, y ver que en efecto despachaban al menos hasta el lugar diez de la fila (tenía una camisa a cuadros rojos casi escoceses a modo de sudadera)... Finalmente soy libre de retirarme. Pero preferí esperar a Larise y acompañarle hasta General y tomar yo el pecero ahí.
Muy bien. Creo que fue una bonita redacción...
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La tarde tiene, como todo, sus pros y contras, mi amigo, te diré por experiencia que esa hora invita mucho mas a volarse las clases e irse un rato a Coyoacán; además de que hay días que sales hasta las 9:30pm y para alguien que vive tan lejos como yo eso no es conveniente... y las tareas, es mas difícil que te den ganas de hacer las tareas, por no mencionar que no puedes tener actividades extracurriculares en la tarde entre semana.
ResponderEliminarDigo las cosas malas porque vos ya habéis dicho prácticamente todas las buenas