martes, 24 de mayo de 2011

Si no hay sufrimiento entonces no puede ser real.

No, mejor no. Mejor hablemos de algo más alegre. Estamos de vacaciones y no me apetece ponerme lúgubre.

De modo que si tampoco hay aunque sea una pizca de goce aunque sea en un sentido emfermo, tampoco puede ser real.

Ayer encontre un papel mientras hacía una pequeña reorganización de las cosas sobre el escritorio. A simple vistaparece que no he hecho nada pero la verdad es que he tirado y reorganizado muchas cosas. El papel era un contrato escrito a mano en una hoja de cuaderno arrancada. El contrato lo hice yo y databa del 15 de Febrero del 2008 y consistía en recuperar la banca que el compañero Alan se había usurpado durante un breve ausencia mía. A cambio de $2 la banca era mía y yo me aseguraba de ello poniendo hasta una testigo en el papel. Jaja... De lo contrario creo que podría recurrir a la fuerza bruta. El caso es que el contrato nunca se violó y hasta quedó en el olvido hasta el día de ayer.

Hablando de recordar cosas, Tanuki, he recordado el argumento sobre la heterosexualidad, o una parte al menos.

Eeeeeeeh...... ¿Cómo era? Ah, sí:

Es cuestión de que la psique se le interpone a la carne y creo que hablar de ésto funcionará mejor frente a frente.