miércoles, 28 de abril de 2010

Uhh...

¿Qué hago?

En este momento escribo con la sensación de tener cara de que tengo sueño, porque tengo sueño. Sólo dormí una hora (¿o 50 minutos?) porque me quedé toda la madrugada haciendo las carátulas y arreglando las carpetas de Dibujo y aún así me faltaron un par de láminas que tuve que terminar una vez que el de Física me mandó a volar sin permitirme repetir examen (ahora me dijo que qunque sacara 10 no subía la calificación; ¡Perro!, si la vez pasada me dijo que con sacar 9 subía) en vez de haber estado haciendo algo que me hubiera gustado ya fuera en el Olimpo o en el Inframundo (que hoy vino muy completo me parece, aunque no sé; yo estaba ocupado haciendo las láminas).

Y entonces se acercan las 12 del día; Gerardo nos dijo que teníamos hasta esa hora. Yo ya he sido corrido de lo que era nuestro salón por una señora cuidadora (que un maestro del L.A.C.E. nos advirtió que podría aparecer, cuando al parecer creyó que James y Rodman serían porros jugando cartas y apostando frente a mí porque les pidió sus credenciales, aunque no habían apostado) y entonces ahora yo me encontraba en la biblioteca escoltado por Rodman y dándole los últimos toques a la última lámina que tenía que terminar; termino y salgo corriendo a los salones de Dibujo; encuentro a James jugando poker con Ele dentro del salón con varios otros alumnos "desesperados" como nosotros; Gerardo se tardó un chorro, tanto que Rodman se fue y Luis (parte del Inframundo pero que también va con Gerardo) tuvo tiempo de ojear bruscamente mi carpeta y arrancar la lámina que hice en la primera mitad de la mañana frente a los ojos de Viri y míos; risa nerviosa fue mi respuesta e hice lo que pude con un lápiz adhesivo que me costó $7.50 en una papelería rumbo a División a las um... ¿9:30?, no sé... una vez que él terminó de hojearla. Y Gerardo tardó un chorro hablando con esa compañera nuestra en el salón de a lado; mientras esperábamos, el oceoso de James se puso a aplicar o intentar aplicarme llaves para terminar en un recuento de armas orientales antiguas, sus usos y sus ventajas frente a las armas modernas (concretamente pistolas).

Entonces Gerardo se quedó con nuestras carpetas y nos fuimos. Después de una desviación al baño que no fue por mi causa, James y yo coincidimos con los del Inframundo hacia la salida y por tanto Viri y... "Alberto" (jaja nombre clave, esconde notas mentales) formaron parte de nuestra ida a G. Anaya, quedándose "Alberto" en División. Mmm... y así James se convierte en el tercer olimpiano en congeniar y segundo en quedarse a solas con un (bueno, una) inframundana, siendo yo el primero; se siguieron en el metro, yo los abandoné en 'la fruta'. Se llevaron bien... Yo observé, relativamente callado... Debo interactuar más, aunque creo que hoy puedo pretextar con que estoy cansado.

Y así llego a mi casa, está desierta (venga, ni siquiera cerradas las puertas, eso es señal de que se fueron rápido), como galletas, llamo para preguntar qué diablos pasa mientras me relajo 'solo por un momento' en la cama, no hay contesta, despierto porque me entero me quedé dormido, corró a computación donde que bueno que no cabeceo, vuelvo, pasa el tiempo, la gente llega y aquí estoy. Ahora estoy hambriento.

Creo que comeré y dormiré y tal vez debería checar ese virus que me metió una amiga que diremos Joha. ¡Ja!... Ella y sus cadenas, sus malditas cadenas, saturó mi bandeja de entrada de malditas cadenas que correo basura y ahora se mete un... bah.

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